No al servicio militar obligatorio

El servicio militar obligatorio es un largo periodo (entre 6 meses y 2 años) de esclavización militar obligatoria al que se somete toda persona joven de sexo masculino privándola de derechos y libertades personales*, para forzar psicológicamente su obediencia ciega jerárquica* y el fomento de sentimientos y valores favorables para el enfrentamiento bélico (como la agresividad, odio, falta de empatía y nacionalismo) pero indeseables socialmente, potenciar la forma física adecuada para el combate (resistencia, musculación,...) y desarrollar las habilidades prácticas útiles en enfrentamientos bélicos como el manejo de armas. En pocas palabras, la finalidad es convertir a las personas en violentos y obedientes soldados dispuestos a morir por defender los intereses de la plutocracia de su país en cualquier guerra. Ante esta total vulneración de los derechos y libertades humanas y el fomento del belicismo frente al pacifismo, solo podemos rechazar frontalmente el servicio militar obligatorio. Y lamentablemente, sigue presente en más de un tercio de los países del planeta.

Más allá, hay que cuestionarse la necesidad de que los países tengan ejército. Actualmente la mayoría de los países tienen un ejército regular de carácter profesional (formado por personas cuya ocupación profesional permanente es la militar), que debido a sus elevados costes algunos países tienden a reducirlo a la mínima estructura posible, reducción que ocasionalmente se apoya en la existencia de un servicio militar voluntario de duración limitada que permite organizar un ejército civil o no regular de apoyo (que tras recibir una formación militar, puede ser llamado al servicio cuando se presente una situación bélica). Más allá, el militarismo y la existencia de ejército es innecesaria si sus competencias las adquiere el órgano estatal de seguridad no militar (habitualmente llamado policía) creando un grupo especial no militar con esa finalidad.


* Extracto del Reglamento General de Deberes Militares: La disciplina es la norma a que lo militares deben sujetar su conducta, el principio vital de la disciplina es el deber de obediencia, las órdenes deben ser cumplidas sin demoras ni murmuraciones y el que las recibe se abstendrá de emitir cualquier opinión, la subordinación debe ser rigurosamente mantenida entre grado y grado de la jerarquía militar, se prohíbe a los militares bajo severo castigo toda conversación que manifieste tibieza en el servicio o desagrado por la fatiga que exige su obligación, no pudiendo disculparse en modo alguno con la omisión o descuido de éstos, todo militar que se exprese mal de sus superiores en cualquier forma será severamente castigado, usarán el cabello corto, la barba rasurada y sin patillas, cuando transiten en la vía pública mantendrán la cabeza erguida, no se desabotonarán la guerrera, no leerán ni llevarán las manos metidas en los bolsillos, jamás se sentarán en el suelo.


PD-1: Diferentes declaraciones inciden en la necesidad de fomentar el pacifismo frente a la violencia, el belicismo y el militarismo como fórmula para la resolución de conflictos (1, 2-3, 4).


PD-2: Algunos pocos testimonios sobre torturas y violaciones de derechos amparados por el régimen militar: 5, 6, 7, 8, 9.