Por una nueva educación enfocada a la completa realización de las personas

La finalidad de la educación debería ser impulsar la completa realización de las personas, que les permitan desarrollar una experiencia de vida que puede ser sentida como feliz, completa, realizadora y plenamente satisfactoria. Así lo señalan muchos textos que abordan el tema educativo, pero también las constituciones de muchos países. Y sin embargo, la educación actual está encasillada fundamentalmente en la enseñanza de la obediencia ciega jerárquica[1] y la memorización (sin la necesaria comprensión) por parte de los alumnos de información frecuentemente presentada de forma excesivamente teórica y parcelada, sin conexión entre sí y con la realidad cotidiana. Se hace pues necesario un completo rediseño del sistema educativo, apoyándose en los conocimientos actualmente adquiridos en psicología y pedagogía, enfocado en el objetivo antes expresado. La educación tiene una importancia fundamental en el desarrollo de las personas, y por ello hay que dedicar gran atención a este tema.


A continuación una propuesta para el rediseño de la educación (por orden):


0. Educación en pensamiento analítico-racional crítico. La numeramos como "cero", "antes del primero", porque enseñar a pensar de forma analítica-crítica debería ser la base de la educación. Si analizamos la historia, gran parte de los conflictos, problemas y dislates humanos pasados y presentes tienen su causa en la ausencia del empleo del razonamiento, en las decisiones, acciones y reacciones irracionales y subjetivas.


1. Educación en emociones, sentimientos y sensaciones. Desarrollo de la capacidad para identificar, comprender, empatizar y resolver los sentimientos, emociones y sensaciones de uno mismo y del resto de las personas, aprender el valor de la estimulación positiva frente a la negativa (imposición, coerción, coacción y castigo), fomento de las cualidades sociales positivas (cooperación, empatía, fraternidad, solidaridad, sinceridad, confianza, paz,...) frente a las negativas (competencia, sociopatía, egoísmo, avaricia, manipulación, acoso, violencia,...), búsqueda de la felicidad. Conversar acerca de lo aprendido a lo largo de estas experiencias, y análisis crítico de situaciones del mundo real. Es algo de importancia fundamental, que permitiría evitar muchas situaciones de violencia, agresiones, abusos, depresiones, suicidios, y conflictos sociales que sufren las personas a diario, y que tienen frecuentemente su origen en las carencias en materia de educación emocional y falta de corrección de comportamientos negativos en edad infantil (y cuya crucial importancia es pavorosamente ninguneada o banalizada por una parte de los maestros y profesores: 1, 2). Ejercicios básicos, como "ponerse en lugar del otro" para entender los sentimientos y emociones de las otras personas, especialmente en casos de conflictos, abren mucho la mente y tienen una importancia trascendental. La gestión psicológica consciente de nuestros sentimientos, emociones, actos y comportamiento puede ser un camino un poco más trabajoso pero mucho mejor que caer en la fácil medicalización o enfermedización para cambiar nuestro comportamiento y estado de ánimo a como queremos que sea.


2. Educación en derechos humanos y valores éticos. Conocer, estudiar y debatir los derechos humanos, tanto los originalmente recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos como los de "tercera generación", así como el reconocimiento del valor intrínseco y consecuente derecho de existencia y preservación de la naturaleza (3, 4, 5, 6 [2]). Análisis crítico de situaciones del mundo real. Busca concienciar de la importancia fundamental de defender el respeto de los derechos humanos y valores éticos y rechazar su vulneración, para avanzar hacia una sociedad en la que nadie sufra injustamente el recorte de sus derechos, libertades y oportunidades (incluido el derecho esencial de búsqueda de la felicidad y libre realización personal) ni se destruya inconscientemente el medio natural que nos rodea.


3. Educación en gestión de la información y comunicación. Entre las habilidades y capacidades a desarrollar incluye la búsqueda eficaz de fuentes de información, contraste y análisis crítico de la información (texto escrito, audio, vídeo,...) sin sesgos o prejuicios cognitivos, reconocimiento de falacias argumentales, omisiones intencionadas (una exposición o discurso debe ser analizada tanto por lo que se dice como por lo que se omite o no se dice), vulneraciones de la lógica, subjetivismos, sesgos de opinión, y postura ideológica subyacente (7). Como asimilación de conocimiento: aprendizaje y práctica para su mejora de técnicas y métodos eficientes de estudio y comprensión lectora, oral y visual. Estimulación y fomento de la curiosidad espontánea y la motivación innata al aprendizaje. Como difusión (comunicación): aprendizaje y práctica para su mejora de técnicas y métodos de comunicación escrita, oral y visual, incluyendo las habilidades para elaborar eficazmente comunicaciones de diferente enfoque (desde los científicos a los de opinión) y ajustados al nivel de conocimientos del público receptor, así como la práctica de la comunicación no agresiva o no violenta (incluido los debates o discusiones con posiciones enfrentadas y otras situaciones difíciles).


4. Educación en organización social. Conocer, debatir y practicar diferentes sistemas de toma de decisiones en grupo (probando el consenso asambleario, sistemas de votación multielección preferencial con "opción ganadora por consenso",...), organización de tareas y responsabilidades, creación de normas de convivencia, resolución de problemas y conflictos,... bajo las premisas tratadas en los puntos anteriores. Conversar acerca de lo aprendido a lo largo de estas experiencias, y análisis crítico de los sistemas de organización sociales existentes. Desarrolla las cualidades necesarias para aprovechar las ventajas que aporta la vida en una sociedad democrática y una base de conocimientos y experiencias de cómo mejorarla.


5. Aprendizaje de conocimientos y habilidades útiles para la vida cotidiana: Frente al enfoque no integral y sin conexión con la realidad cotidiana de la enseñanza del conocimiento humano habitual en la mayoría de los currículos docentes de muchos países, se propone uno alternativo que trataría (en función de la edad):

- Sanidad: Salud, higiene, nutrición, ejercicio físico, psicología, educación sexual, embarazo y cuidado de hijos, primeros auxilios,...

- Tecnología aplicada: Electricidad, fontanería, carpintería, mecánica, construcción, informática,...

- Tareas domésticas y labores artesanales: Cocina, elaboración de alimentos artesanales, tejido y cosido, cestería, cerámica, cuero,...

- Ámbito legal-administrativo: Derecho y legislación, gestiones administrativas, orientación laboral,...

- Ecología práctica: Agricultura, ganadería y animales domésticos, especies silvestres, técnicas de supervivencia, antropología,...

Además de las materias habitualmente sí tratadas, pero orientándolas hacia una visión integral, no tan basada en la memorización de datos sino la comprensión de los fenómenos y procesos:

- Ciencias: Matemáticas, física, química, geología, biología, ecología,...[3]

- Sociales: Lengua, lengua de comunicación internacional, geografía, historia, sociología, economía, artes,...


La enseñanza de doctrinas religiosas (sean mayoritarias o minoritarias, occidentales u orientales,...), supersticiones y creencias mágicas y pseudocientíficas deben quedar fuera del sistema educativo.


En este nuevo marco educativo, los contenidos que habitualmente componen la práctica totalidad de la enseñanza pasan a ser solo una parte para dejar sitio a otros que son necesarios tratar por su trascendental importancia pero que generalmente no se les da cabida dentro del sistema educativo. Habrá quien critique que la reducción de horas destinadas a las materias "clásicas" podría suponer una merma en los conocimientos y habilidades en esos campos, pero diversos estudios a gran escala señalan que no existe una relación directa simple con el número de horas de clase de cada materia (ni como total semanal, ni como total a lo largo de la vida escolar), una vez más es cuestión de calidad, no cantidad (similar a lo que ocurre con las tareas de refuerzo en casa, que bien diseñadas y ajustadas son buenas al promover el aprendizaje –especialmente de habilidades que requieren práctica como la escritura, el cálculo matemático y la memorización– y actitudes como el esfuerzo y la autoorganización de la agenda personal). En cualquier caso, tampoco ha de entenderse que se está defendiendo una reducción generalizada del nivel de conocimientos, pues de hecho el principal problema de la reforma universitaria europea (el llamado "Plan o Proceso de Bolonia / Bologna") es la importante reducción de conocimientos que se ha producido en las titulaciones universitarias, que provoca que los titulados o graduados universitarios salgan con un nivel de conocimientos adquiridos de su área bastante limitado e inferior al esperable y necesario –que intentan solventar parcialmente con la realización de cursos de postgrado y maestrías (master, magister) de pago (que hace que alcanzar un nivel de conocimientos cercano al de las titulaciones universitarias "antiguas" sea bastante más oneroso monetariamente). El conocimiento, junto con el razonamiento, son herramienta fundamentales de excepcional valor. Tener grandes conocimientos de muchos temas, saber mucho, no es malo sino todo lo contrario, es muy bueno (aunque estamos en un momento histórico en el cual el conocimiento no es especialmente valorado).


Añadir, que todo el material útil debería estar disponible como información libre, para que no existan obstáculos, fronteras o limitaciones a la realización de las personas por motivos de restricciones al acceso a la información.



[1] La obediencia ciega jerárquica, inculcada en el comportamiento de las personas desde la infancia a modo de impronta, es la responsable del generalizado conformismo, acrítica y obediencia de la población que permite el establecimiento y perpetuación de sistemas de organización social moldeados a los intereses de los poderes económico-sociales. Cierto es que enseñar obediencia ciega jerárquica a los más jóvenes requiere mucho menos esfuerzo y dedicación que fomentar la mejora del comportamiento a través de la comprensión, empatía ("ponerse en lugar del otro"), valores éticos, razonamiento ("piensa que si... entonces...", "no, porque...") y pensamiento crítico, pero el esfuerzo merece la pena y la actual tendencia a tener pocos hijos y tener más tiempo para dedicarles facilita su consecución. Porque es tristemente chocante ver que incluso personas en general bastante críticas y reivindicativas, acepten sumisamente recortes de sus derechos y libertades personales y muestren una fuerte obediencia hacia sus padres, jefes y otros "superiores jerárquicos"... y eso es una grave lacra a la completa realización personal y el alcance de la felicidad (romper las cadenas de la obediencia es muy duro, pero sin lugar a dudas merece la pena).

Por último, una gran frase para todos los padres: "De los hijos no hay que estar orgulloso, sino desear que sean felices y buenas personas". (Entiéndase "orgulloso" en el sentido de proyectar los padres sobre los hijos sus sueños y expectativas personales de vida).


[2] Como recursos de interés no dejar de citar también el excepcional libro "The complete amateur naturalist" / "Guía práctica ilustrada para los amantes de la naturaleza" de Michael Chinery, varias películas recomendables: "Tarka, la nutria", "La Princesa Mononoke", "FernGully",... y series como "David el gnomo" / "La llamada de los gnomos" / "El nuevo mundo de los gnomos", "Animals of Farthing Wood" / "Los Animales del Bosque", "Il était une fois..." / "Érase una vez...",...


[3] Entre los numerosos libros de divulgación científica que existen, mencionar el libro de bolsillo "A Short History of Nearly Everything" / "Una breve historia de casi todo" de Bill Bryson (ver una fe de erratas aquí), el más extenso "Historia de la Ciencia" de Carlos Solís Santos y Manuel Sellés García, y el muy ilustrado y de gran formato "Ciencia. La guía visual definitiva" de Adam Hart-Davis. Lamentablemente, leer y el fomento de la lectura frecuentemente se asocia a la literatura (novela, poesía,...) pero el análisis lógico-racional y el conocimiento científico como se fomentan es con la lectura de textos científicos.