Pronunciación del latín

El latín es la lengua de la ciencia, y por ejemplo toda la taxonomía y los nombres de las especies están en latín, pero lamentablemente muchos científicos tienen escaso conocimiento de esta lengua (debido al absurdo destierro en el sistema educativo del latín de las ramas de ciencias, en la que "la" asignatura troncal es matemática en lugar –¿por qué la dicotomía, por qué solo puede haber una?– del latín que es confinado en exclusiva a una rama de sociales o humanidades) y eso se nota por ejemplo en los graves errores de pronunciación que frecuentemente se escuchan a los científicos (y también popularmente al citar frases latinas célebres).

Se denomina latín clásico a la lengua usada por la clase culta de la sociedad romana en torno al primer siglo a.C., la llamada "Edad de Oro o Clásica" del latín que dejó un extraordinario legado (prosistas como Cayo Julio César, Marco Tulio Cicerón, Tito Livio,... poetas como Cayo Valerio Cátulo, Tito Lucrecio Caro, Publio Virgilio Marón, Quinto Horacio Flaco, Publio Ovidio Nasón,...), profuso y bien conservado, que constituye la referencia para la investigación de la pronunciación del latín clásico (pronuntiatio restituta) evitando los errores y confusiones de tendría intentar deducirlo basándose en la pronunciación del latín eclesiástico o de las lenguas romances debido al rol del italiano antiguo en sus orígenes y las derivas sufridas a lo largo de un periodo de tiempo tan extenso como dos milenios.

Nota antes de continuar: en el presente texto se usa la doble comilla para hacer referencia a grafías, se escriben en cursiva las palabras en latín y otras lenguas diferentes al español, y se acota entre barras inclinadas la pronunciación según el sistema del AFI (Alfabeto Fonético Internacional, en inglés abreviado como IPA –International Phonetic Alphabet– y en francés como API –Alphabet Phonétique International–).

El alfabeto latino clásico consta de 23 letras:

A B C D E F G H I(J) K L M N O P Q R S T V(U) X Y Z

a  b  c  d  e  f  g  h  i(j)  k  l  m  n  o  p  q  r  s  t  u(v)  x  y  z

Muy similar al alfabeto español, llamará la atención el emparejamiento de I/J (i/j) y U/V (u/v). La razón es que en latín clásico cada una de las dos mencionadas parejas era considerada a efectos de escritura como una única letra que fonéticamente se diferenciaba un poco según actuase como vocal o consonante en función del contexto silábico. En concreto, en latín clásico se usaban las grafías I (i) y V (u). La introducción de las grafías diferenciadoras J (j) y U (v), asignando J (j) y V (v) a las consonantes, fue propuesta por estudiosos del latín en la etapa post-romana buscando facilitar la pronunciación mediante la diferenciación escrita de los diferentes fonemas.

Existen algunas diferencias destacables para las personas hispanohablantes, siendo la pronunciación en latín más regular (y por tanto más fácil) que en español o italiano (en las que la misma grafía varía fonéticamente en función de qué vocal concreta le sigue, caso de la "c" y la "g", o hay letras que no se pronuncia en ocasiones, caso de la "u" en "gue", "gui", "que" y "qui"). 

Grafía Sonido AFI / IPA / API Notas
A a /a/ Puede constituir los diptongos ae, au (en los que se pronuncian todas las vocales).
B b /b/ ="b" como en el español "ambos".
C c /k/ ="k" como en el español "casa", siempre. P. ej. Cicero, circus.
D d /d/ ="d" como en el español "andar" o "aldea".
E e /e/ Puede constituir los diptongos ae, oe, ei, eu (en los que se pronuncian todas las vocales).
F f /f/ ="f" como en el español "fofo".
G g /g/ ="g" como en el español "gato", siempre, sin omisión fonética de la(s) letra(s) siguiente(s) a diferencia de  la "u" de "gue" y "gui" en español. P. ej. leges, regina, sanguis, unguen.
H h /ʰ/
La "h" en latín clásico corresponde a una débil aspiración (/ʰ/, pronunciación débil del sonido /h/ de la "j" española suave meridional y "h" inglesa) con fácil tendencia a su desaparición (Ø) excepto aparentemente en "ph" (cuya pronunciación /pʰ/ tendió hacia /pf/ que derivó posteriormente en /f/, teniendo su origen en cultismos como philosophia y physica buscando la aproximación al sonido de la letra griega "φ"). La clase culta de la época clásica del latín intentó firmemente contrarrestar el fenómeno de generalización de la desaparición de la "h", postura que llegó ocasionalmente a generar por exceso la creación de hipercultismos como humidus (umidus), humor (umor),... La "h" inicial de palabra mantuvo mejor su presencia fonética que la "h" interior cuya débil pronunciación desapareció con facilidad, en posición interna parece que solo "ph" mantuvo bien su sonoridad (debido al mencionado énfasis fonético) mientras que la débil aspiración en "ch", "rh" y "th" desapareció similarmente a los restantes casos de "h" interna, p. ej. charta se pronunciaría /ˈkʰar.ta/ y más frecuentemente /ˈkar.ta/, chorus /ˈkʰo.rus/ y /ˈko.rus/, schola /ˈskʰo.la/ y /ˈsko.la/, rhetoricus /rʰeː.ˈto.ri.kus/ y /reː.ˈto.ri.kus/, theatrum /tʰe.ˈaː.trum/ y /te.ˈaː.trum/, therma /ˈtʰer.ma/ y /ˈter.ma/, thesis /ˈtʰe.sis/ y /ˈte.sis/.
I(J) i(j) como vocal: /i/ "I (i)" actúa como vocal (con sonido /i/) cuando es seguida por consonante. Puede constituir los diptongos ei, ui (en los que se pronuncian todas las vocales).
como consonante: /j/ Como la "y" consonántica española cuando es pronunciada suave, semejante a una "i" larga, como en diferentes formas de conjugación verbal del verbo "oir" y no como en "ahoyar" (hacer un hoyo). "I (i)" ejerce como consonante (con sonido /j/) cuando es seguida por vocal o está entre vocales, p. ej. iam, maior.
(El grafema /j/ de AFI corresponde a este sonido. El sonido /x/ de la "j" española fuerte no existe en latín.)
K k /k/ La principal grafía usada en latín para representar el fonema /k/ es la letra "c", siendo bastante menos usada la redundante letra "k".
L l /l/ ="l" como en el español "lelo".
M m /m/ ="m" como en el español "mamá".
N n /n/ ="n" como en el español "enano".
O o /o/ Puede constituir el diptongo oe (en el que se pronuncian todas las vocales).
P p /p/ ="p" como en el español "papá".
Q q /k/ ="k" como en el español "queso", siempre, sin omisión fonética de la(s) letra(s) siguiente(s) a diferencia de  la "u" de "que" y "qui" en español. La principal grafía usada en latín para representar el fonema /k/ es la letra "c", el empleo de la letra "q" en latín se restringe al uso combinado con "u" consonántica (formando el sonido /kʷ/) seguida de vocal. P. ej. aqua, aquila, quid, quinque, quo. Así, la pronunciación de "quercus" es semejante al español "puerco".
R r  /r/ ="r" como en el español "puerco", que es más vibrante que la débil /ɾ/ del español "pero".
S s /s/ ="s" como en el español "sol". La "s" inicial seguida de consonante, debe pronunciarse apoyándose en la consonante, sin el apoyo de vocal, como se hace en inglés. P. ej. speculum /ˈspe.ku.lum/, stella /ˈsteːl.la/.
T t /t/ ="t" como en el español "tito", siempre. P. ej. amicitia, dictio, iustitia.
V(U) u(v) como vocal: /u/ Puede constituir los diptongos au, eu, ui (en los que se pronuncian todas las vocales).
como consonante: /w/ = "w" como en el inglés "wet", que un hispanohablante interpreta como sonido de "u" suave o débil. Ya en el primer siglo d.C. comienza a extenderse como sonido alternativo /β/ (como en el español "lavar") cuando actúa como consonante (seguida de vocal) al inicio de palabra o sílaba, lo cual incrementó la diferenciación fonética entre la forma vocálica y consonántica al tiempo que fomentó en la escritura del latín la confusión de la "v" consonántica con la letra "b". P. ej. seruus / servuus, uulgaris / vulgaris, uniuocus / univocus, uia / via, uibro / vibro, uilla / villa, uinum / vinum, uiridis / viridis, uiuus / vivus, "ueni, uidi, uici" / "veni, vidi, vici". 
X x /ks/ ="x" como en el español "taxi". P. ej. examen, exit, explico, dixit, dux, rex.
Y y /y/ ≠ "y" consonántica española (que fonéticamente corresponde a /j/ en AFI). El fonema /y/ corresponde a la pronunciación habitual de la letra "u" en francés y "ü" en alemán, que un hispanohablante puede interpretar como el resultado de intentar pronunciar la letra "i" con los labios colocados en la posición de la letra "u".
Z z /z/ ≠ "z" española (que fonéticamente corresponde a /θ/ en AFI). El fonema /z/ corresponde a la pronunciación en inglés de la letra "z" del abecedario, que un hispanohablante puede interpretar como una "s" vibrante.

En latín hay 6 posibles diptongos (secuencia de dos vocales que forman parte de una única sílaba): ae, au, ei, eu, oe y ui, aunque estas combinaciones pueden constituir también hiatos (algunos autores proponen diferenciarlo gráficamente, existiendo dos sistemas diferentes propuestos incompatibles entre sí: "æ" y "œ" para los diptongos vs. "ae" y "oe" para los hiatos, o "ae" y "oe" para los diptongos vs. "aë" y "oë" para los hiatos). Todos los diptongos latinos son descendentes (la vocal fuerte es la primera, de forma que en "ae" y "oe" la "e" tiene un sonido débil que provoca cierto acercamiento fonético a "i"). Todas las demás combinaciones de vocales son siempre hiatos (secuencia de dos vocales que forman parte de diferentes sílabas). P. ej. puella se pronuncia /pu.ˈel.la/ y triangulum /tri.ˈan.gu.lum/, porque son hiatos y no diptongos. Nótese que "qu" seguido de vocal se pronuncia en una única sílaba (p. ej. quod /kʷod/), no porque se forme diptongo, sino porque la "u" intermedia actúa como consonante (y no vocal) con sonido /ʷ/.

En las consonantes geminadas, representadas gráficamente como consonantes duplicadas, la primera letra actúa como final de la sílaba previa y la segunda letra como inicio de la sílaba siguiente, sonando ambas claramente con la pronunciación normal de esa letra. P. ej. annus /ˈan.nus/, communis /kom.'mu:.nis/, difficilis /dif.ˈfi.ki.lis/, terra /'ter.ra/, compárese calidus /ˈka.li.dus/ (caliente) vs. callidus /ˈkal.li.dus/ (listo). Nótese que en latín la "ll" no es una letra o fonema propio, así "Gallia" se pronuncia /ˈgal.lia/, bellum /ˈbel.lum/, procella /pro.ˈkel.la/ y puella /pu.ˈel.la/. Acerca de la "i/j" consonántica y la "z", si aparecen entre vocales suele indicarse su pronunciación geminada aunque no se escriban dobladas.

Hay dos aspectos adicionales de prosodia a tener en cuenta en la pronunciación del latín clásico: la cantidad y la acentuación.

La cantidad es la duración relativa o comparativa de los fonemas. La cantidad carece de importancia en español (en el cual las vocales suelen pronunciarse breves), pero en latín clásico sí tiene (complicando la labor al hispanohablante):

  • ēst / ést (él come) vs. est (él es)
  • hīc / híc (aquí) vs. hic (este)
  • lēvis / lévis (liso) vs. levis (ligero)
  • līber / líber (libre) vs. liber (libro)
  • mālum / málum (manzana) vs. malum (malo)
  • ōs / ós (boca) vs. os (hueso)
  • pōpulus / pópulus (chopo, álamo) vs. populus (pueblo)
  • vēnit / vénit (él vino) vs. venit (él viene)

En latín clásico no era habitual usar signos gráficos para denotar la cantidad (algún autor clásico propuso la escritura doblada de las vocales largas, pero logró escasa aceptación), aunque estudiosos del latín en la etapa post-romana proponen indicarlo. Al respecto existen tres sistemas propuestos:

  • Indicar gráficamente la cantidad mediante el signo diacrítico "¯" sobre las vocales largas (así: ā, ē, ī, ō, ū) y el signo "˘" sobre las vocales breves (así: ă, ĕ, ĭ, ŏ, ŭ). Con la finalidad de aligerar la escritura y evitar confusiones cuando la grafía no es nítida, es habitual en los diccionarios y textos usar solamente el "¯" para denotar las vocales largas, dando a entender que las vocales sin signo diacrítico son breves. 
  • Indicar gráficamente la cantidad mediante el signo diacrítico "´" sobre las vocales largas (así: á, é, í, ó, ú), dejando las vocales breves sin marca (así: a, e, i, o ,u). Los partidarios argumentan que este signo diacrítico ya fue usado por algunos autores de la época clásica del latín (denominándolo apex) precisamente con la finalidad de indicar la cantidad como se hace actualmente en checo y húngaro (y no el acento prosódico como se hace en español y también ocasionalmente en el latín eclesiástico).

En AFI / IPA / API las vocales largas van seguidas del signo /ː/ mientras que las breves no.

La acentuación prosódica es la distribución relativa o comparativa de la intensidad de los fonemas. En latín clásico no se usaron signos gráficos para denotar la acentuación, aunque existen criterios para deducir la sílaba tónica:

  • La sílaba tónica puede ser solamente la penúltima o la antepenúltima (las palabras pueden ser llanas o esdrújulas), el acento nunca cae en la última sílaba (en latín no hay palabras agudas u oxítonas) a excepción de las apocopadas y las palabras monosílabas (que son tónicas excepto preposiciones, conjunciones y enclíticas), no hay tampoco palabras sobresdrújulas o esdrujulísimas.
  • Debido a lo anterior, todas las palabras de dos sílabas son llanas o paroxítonas. Así, las dudas se reducen a las palabras con tres o más sílabas, las cuales son:
    • Llanas o paroxítonas (la sílaba tónica es la penúltima) si la penúltima sílaba es larga, lo que sucede si tiene diptongo, vocal larga (marcada con el signo gráfico "¯" o "´" en el diccionario) o vocal seguida de una o más consonantes que pertenezcan a la misma sílaba.
    • Esdrújulas o proparoxítonas (la sílaba tónica es la antepenúltima) si la penúltima sílaba es breve (tiene una única vocal, breve y no seguida de ninguna consonante que pertenezca a la misma sílaba).

En latín todas las sílabas deben ser pronunciadas con claridad, a diferencia del inglés y el portugués.


Algunas lecturas posiblemente interesantes

Por orden aproximado de frecuencia de uso:

  • W. Sidney Allen. Vox Latina. Cambridge University Press, 2ª edición (1978). En inglés, trata extensamente la pronunciación del latín clásico.
  • Alfonso Traina. L'alfabeto e la pronunzia del latino. Patròn Editore, 5ª edición (2002). En italiano, trata las diferentes pronunciaciones del latín.
  • Alfonso Traina & Giorgio Bernardi Perini. Propedeutica al latino universitario. Patròn Editore, 6ª edición (1998). En italiano, libro genérico sobre italiano que trata la pronunciación entre otros temas.
  • Concepción Fernández Martínez. Límites precisos de la aspiración inicial en latín. Habis, 26: 271-280 (1995). En español, artículo centrado en la "h" inicial de palabra en latín.

(Los libros citados pueden ser fácilmente conseguidos en bibliotecas, librerías y vía aMule).